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El dios Hermes en el cartelismo de Barcelona: la Exposición Internacional de 1929

En una entrada anterior, vimos como el dios Hermes fue protagonista del cartelismo de los almacenes Can Jorba. En este post trataremos la Exposición Internacional de 1929, uno de los grandes eventos que tuvo lugar en Barcelona. Y en concreto: ¡su mapa oficial!

El mapa oficial de la Exposición Internacional de 1929

La empresa Uralita, una fábrica de fibrocemento, encargó la creación de un cartel conmemorativo para la Exposición Internacional de 1929. Como a empresa moderna y que mira por su reputación, se aseguró que su imagen corporativa apareciese en esta obra de cartelismo con aspecto de mapa. El emblema de esta empresa era un caduceo de Hermes (con una sola serpiente en lugar de dos), y está situado en la parte inferior del cartel.

Cartel de la empresa Uralita para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Esta obra de cartelismo muestra un mapa de la ciudad con los lugares más emblemáticos y destacando su pabellón en la Exposición Internacional de la ciudad. El emblema de la empresa es un caduceo de Hermes con una sola serpiente, que aparece en la parte inferior del cartel.

“Barcelona és bona si la bossa sona” (“Barcelona es buena si la bolsa suena”)… con estas palabras se nos anuncia el gran evento de la década de los años 20 en este mapa que se podía adquirir por un precio de 5 pesetas.

La Exposición de 1929 fue un gran impulso dentro de las artes gráficas, destacando en ella personajes como José Rojas Assens o Francesc d’Assís Galí. El cartelismo de la Guerra Civil no se entendería sin todos estos trabajos previos.

En el mapa podemos observar la planta de la ciudad de Barcelona con algunos elementos destacados que podían ser de interés para aquellos que la visitaban. De la zona de pabellones destaca -cómo no- el recinto de la empresa Uralita, sobre todo por sus tres tubos gigantes. También se resaltan otras atracciones turísticas y culturales, como el Monumento a Colón, la desaparecida plaza de toros de la Barceloneta, el Palacio Real de Pedralbes, el Tibidabo y la montaña de Montserrat.

Como curiosidad, el pabellón de Uralita en la exposición era una construcción efímera. Fue proyectada por el arquitecto francés Charles Siclis -los teatros parisinos de Pigalle y de los Mathurins también son diseños suyos-. Tenía una base redondeada y tres grandes tubos verticales, en cada uno de los cuales estaba escrito el nombre de una de las tres principales marcas que comercializaban estructuras de fibrocemento en los distintos países del mundo: Uralita, Zenit y Eternit.

Pabellon de la empresa Uralita en la Exposicion Internacional de Barcelona de 1929. Tenía una base redondeada y tres altos tubos verticales, en cada uno de los cuales tenía escrito el nombre de una de las tres principales marcas que comercializaban material de fibrocimiento por todo el mundo.

Algunos datos sobre el mapa

Lo más destacado del cartel-mapa

A parte de su función en una Barcelona cosmopolita y moderna que recibía visitantes de todas partes del mundo, tiene un carácter humorístico en las distintas figuritas, frases o viñetas.

Sus influencias

Los trabajos de Mac Donald Gill para el metro de Londres, de gran éxito en su momento.

El autor del cartel

Francis Millioud, conocido como Frisco, un artista de Ginebra que residió durante unos años en Catalunya, donde tuvo un papel importante ilustrando en la prensa e, incluso, realizando exposiciones. También fue integrante de la asociación Frisco-Llovet y director artístico de la revista D’ací i d’allà.

Más representaciones del dios Hermes en el cartelismo de la Exposición Internacional de 1929

La Exposición de 1929 dotó de un gran carácter a la Barcelona del momento y, en especial, en la imagen que se quería dar de la misma en Europa y el mundo. Es precisamente aquí donde Hermes tuvo un papel tan destacado, como dios del comercio e íntimamente ligado al progreso y a la industria.

El siguiente es otro ejemplo de cartelismo en el marco de la Exposición Internacional de 1929.

Cartel de la empresa Uralita para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Esta obra de cartelismo muestra un mapa de la ciudad con los lugares más destacados, y destacando su pabellón en la Exposición. El emblema de la empresa es un caduceo de Hermes con una sola serpiente, que aparece en la parte inferior del cartel

Se trata de un cartel firmado por el antes mencionado José Rojas Assens, con un personaje central vestido con la bandera de la ciudad. Además, incorpora todo un conjunto de símbolos representativos de Barcelona, como la Catedral de Barcelona o la montaña de Montjuïc. También aparece el dios Hermes con su casco alado (alegoría del comercio), el busto de soldado (representa la fuerza y la valentía) y el famoso Discóbolo de Miró, (encarna la idea  de equilibrio y perfección).

Como curiosidad final, la imprenta que se encargó de la impresión, Rieusset SA Barcelona, ¡aún existe en la actualidad!

Esperamos haber despertado tu interés para leer la tercera entrada que hemos preparado sobre el dios Hermes en el cartelismo:

Desde Alicante… ¡una seguidora muy especial de los Cazadores de Hermes!

Hoy dedicamos esta entrada a María Guardia, una seguidora muy especial de los Cazadores de Hermes, que no sólo nos sigue desde Alicante y lee La Barcelona d’Hermes, sino que, además… ¡vino por Sant Jordi para realizar nuestra ruta literaria y disfrutar del ambiente de la ciudad!

María Guardia leyendo 'La Barcelona de Hermes'

Y como no podía ser menos, quisimos entrevistarla para conocerla mejor y que nos explicase su fascinación por Barcelona, su interés por la fotografía y cómo llego a interesarse por los Cazadores de Hermes.

Con la entrevista también incluimos las fotografías que realizó durante su estancia en Barcelona. ¡Muchísimas gracias, María, por ser una de nuestras seguidoras más especiales! 🙂


¿Cómo conociste Los Cazadores de Hermes?

Creo que conocí a Los Cazadores de Hermes gracias a La Bcn Que Me Gusta o Bcn Last Call, blogs que seguía desde hacía algún tiempo. Leí algo que iban a publicar un libro sobre Hermes en Barcelona. Todo lo que tenga que ver con esa ciudad capta al momento toda mi atención y si, además era un libro sobre historia de Barcelona, tenía que ser mío, aunque (como luego terminaría pasando) tuviera que ir con el diccionario a todas partes…
Fue así cómo empezó la historia de una buscadora de Hermes en Alicante.

¿Cómo fue tu experiencia de lectura de La Barcelona d’Hermes

La experiencia fue genial. El libro se lo recomendaría absolutamente a todo el mundo. Es muy fácil de leer (incluso a cuestas con el diccionario como yo) y aprendes un montón de cosas. Yo, cada vez que leía algo nuevo, iba corriendo a contárselo a alguien. Recuerdo la anécdota de, cuando estaba leyendo el capítulo del Passeig de Gràcia, que nombraron la Manzana de la Discordia y nunca había sabido qué significaba. Además, unos días antes de ir allí para pasar Sant Jordi, ¡¡releí algunos pasajes del libro por si pasaba por algún Hermes y no perdérmelo!!

¿Qué es lo que más te gustó del libro? ¿Y sorprendió?

Lo que más me gustó del libro es que cuenta historias sobre lugares de Barcelona y yo, que soy la más friki del mundo en saber las historias de los edificios o de la gente, no podía no leer este libro. Además, si trataba sobre Barcelona, al momento captó toda mi atención.
Me sorprendió que hubiera tantos Hermes en sitios que yo había pasado y nunca me había dado cuenta, aunque también es verdad que a veces vamos por la calle tan en nuestros pensamientos que no vemos más allá… Me parece una buena manera de descubrir sitios nuevos

¿Por qué este amor por Barcelona? ¿Qué es lo que más te gusta de nuestra ciudad?

Es curioso porque yo siempre decía que me daba miedo ir a Barcelona, pero un día estaba estudiando en la universidad la Sagrada Familia y pensé «¿Por qué a la gente le gustaría tanto esa ciudad? ¿Y este monumento? ¿Qué tendrá de especial?». Así, decidí que tendría que descubrirlo y, dos meses exactos después, iba yo camino a Barcelona. Me encantaba lo que iba descubriendo de la ciudad, pero fue en un atardecer, sentada en las escaleras de Montjuïc, que algo en mí hizo “click” y surgió el amor entre Barcelona y yo. Desde aquel momento, vivo totalmente enamorada de esa ciudad y espero que algún día también sea la mía.
Sin lugar a dudas, lo que más me gusta de la ciudad son tooooooodos los planes que siempre puedes hacer en ella: ir a museos (soy una friki de los museos), descubrir cosas y lugares nuevos y tienes playa y montaña a pocos minutos. Aunque a veces me agobie eso de ir por la calle tropezando con tanta gente.

¿Cómo has vivido tu primer Sant Jordi en Barcelona?

Quizá suene un poco locura que alguien de Alicante como yo haya ido a Barcelona a pasar, exclusivamente, el día de Sant Jordi allí. Yo empecé a vivir la emoción casi desde el momento en el que decidí que estaría allí ese día. Me encanta leer y me parece la fiesta más bonita del mundo, ¡PORQUE LA GENTE COMPRA Y SE REGALA LIBROS! Y ese día es increíble, todas las calles del centro están abarrotadas, gente vendiendo rosas, gente con bolsas de libros, puestos de libros por tooooooodas partes, algunos edificios como la Casa Batlló están también decorados con rosas. Es uno de esos días que creo que la gente debe vivir una vez en la vida. Yo, sin lugar a dudas, el año que viene vuelvo.

Además, la guinda del pastel fue que, unos días antes de salir de viaje, los Cazadores de Hermes anunciaron una ruta por Sant Jordi. No exagero si digo que me puse a dar saltos por casa de la emoción.

¡El día de Sant Jordi en Barcelona tiene magia!

¿Cómo nació tu afición por la fotografía? ¿Has podido llevarla a la práctica en Barcelona estos días?

Creo que tengo la afición por la fotografía desde que era pequeña; siempre que veía a mi padre con la cámara de fotos, iba yo a pedírsela para que me dejara utilizarla, aunque, por lo que recuerdo, revelar las fotos era caro y no solía dejármela mucho.

Pero, realmente, fue hace un par de años que me regalaron la reflex y empecé a practicar con ella. ¡Benditas cámaras digitales! De este último viaje a Barcelona, sólo tengo 390 fotos. Y digo sólo porque, en otros viajes, he llegado incluso a duplicar la cifra. Pero es que en Barcelona todo me parece bonito y todo lo quiero guardar de recuerdo para siempre en una foto.

¿Has encontrado algún Hermes en Alicante?

Desde que me compré el libro, no hago más que buscar Hermes por cualquier sitio donde viajo, es como una fiebre. De hecho, en Elda tenemos uno, con la curiosidad de que en una de sus manos lleva un zapato de tacón (símbolo del comercio, ya que Elda es la ciudad del zapato de mujer).

Escultura de Hermes en Elda (Alicante) con un zapato de tacón en la mano

Y, hablando de Alicante… ¿Existen blogs especializados en la historia y curiosidades de vuestra ciudad? ¿Y alguna ruta guiada? ¿Qué nos recomiendas?

Blogs de Alicante que hablen de Alicante (o de la provincia) creo que no sigo ninguno, porque cuando viajo por la terreta siempre me encargo yo de informarme sobre qué ver. ¿Quizá es el momento de crear uno yo?  😛
Aunque, si tuviera que recomendar alguno, sería el de Visit Elche (¡lo que me gusta esta ciudad!)

Y, por supuesto, como ruta os recomendaría Petrer se viste de Luna, mi favorita. Todos los meses, coincidiendo con la luna llena, este municipio hace una ruta teatralizada por el casco histórico de la ciudad. Es una visita al pasado para conocer su historia. ¡Es muy recomendable!

¿Qué te decían tus amistades y familiares cuando te veían con nuestro libro y el diccionario al lado?

Recuerdo que, cuando llegó Sant Jordi del año pasado, empecé a leer el libro y a veces tenía que coger el diccionario porque habían palabras que en valencià se escriben diferente a como se escriben en catalán. Mi padre a veces me decía si estaba loca, que cómo se me había ocurrido (que en mi vida había leído un libro en valenciano) comprarme uno en catalán. Pero, ¿y lo que he aprendido?

El dios Hermes en el cartelismo de Barcelona: almacenes Can Jorba

Con esta primera entrada, iniciamos una serie de tres  publicaciones con las cuales abordaremos la presencia de Hermes en el cartelismo de la Barcelona industrial y moderna.

Hermes o Mercurio, como dios del comercio y de los intercambios, se encuentra íntimamente vinculado con la Industria. No es de extrañar que lo encontremos a menudo representado en el cartelismo de finales del siglo XIX y principios del XX como elemento central la sociedad barcelonesa. Una sociedad cada vez más desarrollada y con la mirada puesta en Europa. Las exposiciones universal (1888) e internacional (1929) fueron claros testimonios de este hecho.

Almacenes Can Jorba

En primer lugar, dada su importancia, tenemos el caso de los grandes almacenes Can Jorba. Llegados desde Manresa, inicialmente se ubicaron en la calle del Call de Barcelona para después trasladarse (1929) al recién abierto Portal de l’Àngel. Esta gran avenida comercial se llenaría de edificaciones neoclásicas.

Su fachada ya nos muestra sus vínculos con el dios olímpico. No sólo porque se encuentra repleta de representaciones herméticas, como son el caduceo o el casco alado, sino también por la aparición del propio Hermes en una de sus cornisas. De hecho, este edificio monumental del arquitecto Arnald Calvet, diseñador también del Can Jorba de Manresa o de otras obras como el Mercat de Sarrià de Barcelona, recibía el nombre del Templo de Mercurio, precisamente por todo lo que acabamos de explicar. Como curiosidad, cabe destacar que tal fue el éxito de la familia en Barcelona que se dice que incluso su nueva sede se llegó a abrir antes de ser finalizada, atendiendo los clientes a la vez que se proseguía con la construcción.

Hermes como protector del comercio siempre estuvo relacionado con Can Jorba; ésta es una realidad que no nos viene de nuevo. Pero también hay que destacar que estos vínculos, en el caso concreto de estos grandes almacenes, van mucho más allá, llegando a encontrarlo como distintivo de la propia casa: el logotipo de la empresa contenía el caduceo de Hermes, una rueda dentada y el lema Labor Omnia Vincit (el trabajo todo lo vence).

Logo del centro comercial Can Jorba

Como podemos observar, en muchos de sus carteles, muestrarios y catálogos de productos encontramos la huella de Hermes.

Catálogo de géneros textiles de los antiguos almacenes Can Jorba con un caduceo de Hermes     Catálogo de moda de los antiguos almacenes Can Jorba en la que aparece el dibujo de una mujer rubia con un vestido blanco y al lado la silueta del caduceo de Hermes.

Con este último apunte, finalizamos la entrada. Hemos iniciado un recorrido que nos va a mostrar, a través del cartelismo, los constantes vínculos entre Barcelona y el dios griego Hermes (Mercurio, para los romanos).

En el siguiente post veremos cómo Barcelona y Hermes iban de la mano en los nuevos avances que se gestaban en la ciudad. En concreto, trataremos uno de los eventos más importantes que se dieron en la ciudad condal:  ¡La Exposición Internacional de 1929!